domingo, 28 de noviembre de 2010

Como si fuera natural

Viernes, 17 hrs.
Sarmiento y Julio Herrera y Reissig.

En la esquina, aprovechan el semáforo para repartir volantes, dos promotoras de Rodelú junto a un toro grande, como de peluche.
Su vestimenta de trabajo consiste en unas calzas blancas ajustadas y unas remeras que identifican el comercio.
Semáforo en rojo para los vehículos que circulan desde la rambla por Sarmiento. Una de las jóvenes se acerca al primer auto y entrega volantes. En el auto viajan tres varones. Los tres se vuelcan hacia la ventana del conductor y dedican todo su tiempo en el semáforo a "babear" y decir cosas a las joven. Ella muestra su incomodidad en todo su lenguaje corporal. Mira hacia otro lado y un poco abajo, sosteniendo la mirada a lo lejos forzadamente y se coloca los auriculares.
Violencia. La primera, por parte de quienes idean una promoción que expone a esas jóvenes y definitivamente quita el acento de lo promovido a sus cuerpos y su presentación - la ropa de trabajo elegida para mostrar a esos "trofeos".
La segunda, por parte de quienes entienden que estas chicas están allí para algo más que entregar volantes y deciden que si está allí, vestida así, entregando volantes a las 5 de la tarde, seguramente querrá recibir los comentarios al respecto que tengan para hacer los conductores que se detengan en ese semáforo.
La situación de asimetría es tal, la vulnerabilidad tan clara, y sin embargo, está escena se ha de repetir cientos y miles de veces, como si fuera natural.

Decir No a la violencia basada en el género es también denunciar y tomar nota de estas situaciones, que son más que invisibles, y hacen a las formas en que gran parte de las personas varones y mujeres interactúan en nuestra sociedad.

La meta: construir relaciones basadas en el respeto mutuo, en las que una promoción sea una promoción basada en los atributos del producto: buena pizza, cerveza fría, etc... Y en las que una persona haciendo su trabajo, sea eso: una persona haciendo su trabajo.